Vientos de Cambio

¿Te gusta escribir? Publica aquí tus relatos, cuentos, poesías, dibujos,... para que todos los podamos disfrutar

Moderadores: sydneywell, garcialuci, Rosario Ramos

Re: Vientos de Cambio

Notapor SilvinaBSB el 05 Nov 2016, 16:33

Capítulo 9

El padre de Felicity, volvió a la casa a la hora del almuerzo, en donde lo recibió un cálido aroma a pollo al horno, hecho por la cocinera, y Orquídea, quién la estaba ayudando con sacar las papas de la fuente recién retirada del horno también.
—¿Y Felicity? —les preguntó a las mujeres.
—En su cuarto —le respondió la niñera.
—Iré a verla.
Sin esperar respuesta por ninguna de las dos mujeres, él subió con decisión las escaleras y entró enseguida al cuarto de su hija, a la cual encontró casi dormida.
—¿Felicity?
—Papá, ¿qué pasa? —le preguntó la niña, sentándose en la cama.
—¿Estabas dormida?
—Un poco. ¿Necesitas algo? —le preguntó ella, y su padre quedó consternado ante tal pregunta.
—¿Por qué me preguntas si necesito algo?
—Nunca has entrado al cuarto cada vez que no me sentía bien, o tenía fiebre, las niñeras que contratabas siempre me cuidaban por ti.
—Te parece extraño que entre, ¿no?
—Sí. Me parece extraño también, que hayas cuidado de mí durante la noche.
—Te he traído un regalo —le dijo, esquivando la contestación de la niña—. Espero que te guste —le respondió, entregándoselo en sus manos.
La niña miró con asombro el hermoso paquete envuelto, y de a poco, comenzó a romper el papel.
—Gracias —le contestó, carente de emoción cuando miró la muñeca.
—¿Te gusta?
—Sí. Es muy bonita, pero...
—¿Qué sucede Felicity?
—Sabes bien qué es lo que quiero de ti —le dijo la niña, mirándolo a los ojos.
—¿Qué quieres y te lo doy?
—No quiero nada material, solo quiero que seas mi papá, ¿es mucho lo que pido?
Nathaniel quedó en silencio, y con su silencio, Felicity obtuvo la respuesta.
—¿Eso quieres?
—¿Qué crees tú? Ya veo cómo me consideras tu hija. Tu silencio me lo confirmó. No me quieres contigo. Siempre has sido frío y distante. Siempre estuviste para regañarme y no para cuidarme o alentarme en las cosas que me gustaban. Eres un mal padre, lo confirmé recién con tu silencio y con reemplazar el cariño, con una muñeca. No sé lo que hice mal, y creo que jamás lo sabré, porque tampoco me cuentas sobre mi madre. Yo no tengo la culpa de lo que a ella le haya pasado.
—¿Empezamos otra vez con lo de tu madre, Felicity?
—Creo que lo más justo, sería que me lo contarás, ¿no? Tengo derecho a saberlo.
—Eres demasiado pequeña para saber esas cosas.
—¿Cuánto crees que tengo? Ya tengo diez años. Hace días atrás los cumplí, por si se te olvidó, papá. Es una edad justa para contarme las cosas, no soy más una niña.
—En algún otro momento, te lo contaré, pero no ahora.
—¿Qué es lo tan complicado y difícil de decírmelo?
—No es el momento, Felicity.
—Para ti jamás será el momento adecuado para contármelo. Necesito saberlo para poder entenderte. Actúas como si nada te importara, como si nadie te importara.
—Desde que eras una bebé que te cuidé.
—No, no lo creo, desde que me acuerdo que siempre había una niñera a mi lado para que me cuidara. Tú, ni aparecías si yo necesitaba algo. Ni siquiera cuando no me sentía bien. Me acuerdo de esas cosas, aunque tú creas lo contrario.
—Ya veo lo inteligente que eres, y memoriosa también.
—Esas cosas me marcaron, porque siempre creí que no me querías contigo.
—No me es fácil ser cariñoso.
—Lo eras con esa Geraldine.
—¿Estás celosa?
—Sí, porque preferías más a ella que a mí. Cada vez que venía me hacías a un lado. Y no me lo puedes negar.
—Me reprocharás eso también, ¿verdad?
—¿Y a ti, qué te parece?
—Eres terca, Felicity.
—No soy terca, soy sensata y realista. Te dejó deslumbrado apenas la viste, y a partir de ahí, dejaste de ser completamente mi padre, porque te preocupaste más por ella, que por mí. Pero con el tiempo, te diste cuenta cómo era en verdad esa mujer.
—¿Toda la vida me reprocharás todo?
—No, solo quiero que reconozcas que te equivocas y que trates de ser un padre para mí. Porque soy tu hija y porque siempre te necesito.
—Intentaré hacerlo, pero no me será nada fácil.
—Contigo nada es fácil. Pon la muñeca sobre la cómoda, por favor.
Apenas Nathaniel dejó la muñeca sobre la cómoda, se dio vuelta y vio que su hija le daba la espalda. Él, la dejó sola porque sabía bien que ella, no iba a hablar más con él.
Padre e hija, almorzaron por separado, ella en su dormitorio con la niñera y él en la cocina, solo.
Varias semanas habían pasado, desde aquel tema sobre la madre de la niña, y consigo, la primer paga de Orquídea por su trabajo. Ella, separó la mitad del sueldo en un sobre y el resto lo guardó dentro del cajón de la cómoda, el dinero del sobre iba a ser enviado a sus padres, con una nota escrita por ella. Había aprovechado el momento de ir a buscar a Felicity al colegio, para mandar el sobre al correo.
A la vuelta del correo, Orquídea y Felicity charlaban mientras iban de camino a la casa.
—Tengo pensado irme de la casa —respondió la niña.
—¿Qué has dicho? —le preguntó sorprendida.
—Lo que acabas de escuchar, no soporto estar en la casa cuando sé que para mi padre soy un estorbo.
—¿Te has vuelto loca, Felicity?
—Para nada, sabes bien qué relación tiene conmigo, es carente de sentimientos hacia mí, y no lo puedo soportar. Papá no me quiere con él.
—¿Dónde piensas que irás? Tienes solo diez años, eres demasiado joven aún para salir de tu casa, y si lo haces, te aseguro que te daré una tunda. No estarás más segura fuera de tu casa y tu padre, que dentro de la misma y junto a él.
—No seas así conmigo.
—Te estoy abriendo los ojos, cariño. Tu padre puede ser desamorado algunas veces, pero sé que en el fondo de su ser, te ama con locura.
—Nunca veré su muestra de cariño hacia mí, Orquídea. Para él, no existo.
—Si sería como piensas, jamás te habría criado, eres su hija, no te abandonaría como crees.
La idea de la niña en querer irse de la casa, había quedado truncada por la niñera, quién le abrió los ojos en que era mucho mejor quedarse en su casa y con su padre, que andar deambulando por alguna otra parte.
Posterior al almuerzo, Felicity subió a su recámara para dormir una siesta, mientras que Nathaniel aprovechó en encerrarse en su despacho y seguir trabajando.
Orquídea, decidió que lo mejor era contarle a su padre, la idea loca que tenía su hija en irse de la casa. Era algo que no podía ser pasado por alto.
—Pase —le dijo él, cuando escuchó unos golpes en la puerta cerrada.
—Perdón que lo moleste, pero necesito hablar con usted sobre su hija.
—¿Qué ha pasado ahora?
—Nada, solo quiero comentarle que Felicity está o estaba decidida a irse de su casa, porque sabe que usted no la quiere.
—¿Esa niña se ha vuelto loca o qué? —preguntó de manera sorpresiva y levantándose de la silla de inmediato.
—Le sugiero que hable con ella y le explique bien todo, merece saber las cosas que a usted le pregunta. Ya no es más una niña pequeña, está casi entrando a la adolescencia, y es preferible que comience a prestarle más antención antes que sea demasiado tarde. Felicity lo quiere mucho, y ella sigue con la idea de que usted no la quiere. Es mejor que las cosas se aclaren antes, su hija es lo que le tiene que importar en estos momentos y no su trabajo.
—No es malo trabajar.
—Claro que no, pero usted tiene a alguien por quien preocuparse, no deje pasar más tiempo del que ya pasó. A ninguno de los dos le hace bien, y menos a su hija.
—Iré a hablar con ella de inmediato.
—Sería lo ideal.
Orquídea se quedó en el despacho, mientras escuchaba los pasos de aquel hombre en las escaleras y en el cuarto de su hija.
Imagen
Avatar de Usuario
SilvinaBSB
 
Mensajes: 89
Registrado: 02 Jul 2012, 07:23
Ubicación: Baires, Argentina

Re: Vientos de Cambio

Notapor nobbs el 06 Nov 2016, 11:22

Uy! y ahora a ver como les afecta el regreso de tal Geraldine, mira que ya me empieza a caer antipática la señora esta, sorprende un poco que el no lo haya comentado aunque solamente fuera a Ofelia, muy hermético el señor Coleman, o quizás miedo a algún tipo de reproche :D

Gracias Silvina, a la espera del siguiente capítulo ;)
Avatar de Usuario
nobbs
 
Mensajes: 2734
Registrado: 22 Nov 2011, 12:33

Re: Vientos de Cambio

Notapor SilvinaBSB el 07 Nov 2016, 12:40

nobbs escribió:Uy! y ahora a ver como les afecta el regreso de tal Geraldine, mira que ya me empieza a caer antipática la señora esta, sorprende un poco que el no lo haya comentado aunque solamente fuera a Ofelia, muy hermético el señor Coleman, o quizás miedo a algún tipo de reproche :D

Gracias Silvina, a la espera del siguiente capítulo ;)


No creo que a Nate le afecte mucho el saber que su exnovia vuelve al pueblo, Colleman es un tipo serio y difícilmente deja que vean sus sentimientos.
No hay de qué, gracias por seguir leyendo la novela. :)
Un beso.
Imagen
Avatar de Usuario
SilvinaBSB
 
Mensajes: 89
Registrado: 02 Jul 2012, 07:23
Ubicación: Baires, Argentina

Re: Vientos de Cambio

Notapor SilvinaBSB el 07 Nov 2016, 12:42

Capítulo 10

Nathaniel encontró a su hija con ropa en sus manos, a punto de meterlas dentro de una mochila. Ella quedó petrificada cuando su padre se dio cuenta de lo que estaba pensando hacer.
—¿Qué se supone que haces, Felicity?
—Nada, guardando algunas ropas que no uso.
—¿Segura? —le preguntó, entrecerrando sus ojos.
—Sí, segura.
—Lo dudo que tengas intenciones de hacer eso, me acaba de contar tu niñera que tienes la idea fija en querer irte de aquí.
—Se suponía que no tenía que decirte nada.
—Creo que aunque tú le hubieras dicho que no dijera nada, igual me lo habría contado. Es tu niñera, pero yo soy su jefe, y debe decirme las cosas que haces, como por ejemplo, irte de la casa.
—Tú no me quieres, esa es la verdad.
—Eso es una total mentira, hija. Te quiero, sabes que sí.
—Si me quisieras tanto como me dices, entonces, no serías tan frío conmigo, si me quieres, demuéstramelo. Siempre espero un abrazo, un beso o una caricia tuya, y me quedo esperando, porque jamás llega. Solamente has sido algo cariñoso conmigo el día de mi cumpleaños, solo para aparentar.
—Creo que es un buen momento para contarte sobre tu madre, desde que tienes uso de razón, que siempre me has preguntado por ella, y siempre te esquivaba la pregunta, ahora, no lo haré.
—¿Puedo preguntar todo lo que quiera saber?
—Sí, tienes derecho a saber lo que preguntes.
—Bueno, eso me gusta.
Felicity se sentó en la cama, y él a su lado.
—¿Qué quieres saber primero?
—Diría que dónde está mi mamá.
—Felicity, esa es la parte más difícil de decirte. Pero como te dije antes, te la responderé. Sinceramente, no sé dónde está tu madre. Apenas naciste, a las pocas semanas, decidió irse por voluntad propia, porque lamentablemente, no quería tener un hijo.
—¿No me quería? —le preguntó ella, con los ojos vidriosos.
—Jamás quiso embarazarse. Pero por circunstancias de la vida, terminó embarazada, porque yo sí lo quería. Me reprochó el haberla embarazado sin su consentimiento, y terminó por dejarnos a los dos, porque ella amaba el cuerpo que una vez tuvo, y quería volver a la ciudad. Supongo que después de tantos años, recuperó el cuerpo esbelto con el que la conocí. Luego de eso, decidí criarte por mi cuenta, no siempre lo hice bien, porque desde pequeña, te contraté niñeras. Si bien, pasaba algún tiempo contigo, intentaba no acercarme mucho a ti, porque tú te pareces mucho a la mujer que una vez amé. Y lo sé, tú no tienes la culpa de nada, yo he sido el único culpable en no reaccionar a tiempo que no tenía nada que ver una cosa con la otra.
—Por lo menos ya sé el porqué me tratabas así.
—No quiero que te vayas, eres mi hija, y no permitiré que te vayas de la casa. Por mi parte, trataré de ser un padre presente para ti, en todo momento. Solo te pido perdón por las veces que me pediste que estuviera contigo, y yo jamás te hacia caso.
—Yo sí te quiero, y no quiero irme de aquí, pero a veces haces cosas o dices cosas que me afectan, porque tiendo a creer que en verdad nunca me quisiste. No tengo la culpa de haber tenido rasgos parecidos a mi madre, si pudiera tener tus rasgos para que me quieras, lo haría, pero no puedo —le respondió, con lágrimas en los ojos.
—Eso sería una completa locura, tú eres así, y punto. Yo soy el equivocado, y no tú.
Felicity comenzó a llorar, intentando con todo fervor limpiarse las lágrimas, pero éstas caían sin dificultad por sus mejillas. Su padre, terminó abrazándola y poniéndola sobre su regazo, y recostarla sobre su pecho.
Su padre, acariciaba su espalda, y el cabello suelto que le caía por delante, intentaba ponérselo hacia atrás. Nate, supo que desde aquel momento, las cosas entre su hija y él, iban a cambiar definitivamente.
Viéndola de aquella manera, se percató del rostro de su hija, y llegó a la conclusión de que no podía negar que en parte, su hija se parecía a él también, quizá no en los rasgos físicos, pero sí en el carácter fuerte y decidido, y sonrió ante aquella deducción.
Ella, se le abrazó al cuello, y luego lo miró a los ojos.
—Te quiero, papá —le contestó con una sonrisa.
—Y yo te quiero también, Felicity —le dijo, acariciando sus mejillas mojadas—. ¿Sigues con la idea loca de irte?
—No, ya no —le contestó ella, con una sonrisa—, sobre lo que me has contado, no me importa si no tengo una mamá. Bien o mal, tú fuiste y eres papá y mamá al mismo tiempo, y no la extraño. Creo que no podría extrañar a alguien que jamás conocí o que no me quiso.
—Supongo que tienes razón. Me alegro mucho que te hayas tomado bien lo que te he contado.
—Era lo que quería saber.
—¿Sabes por qué te llamas Felicity?
—No, no tengo idea.
—Porque eres mi felicidad. Y eso significa tu nombre, felicidad.
—Es muy lindo, papá.
Su hija, volvió a abrazarlo por el cuello, y pronto retornó a mirarlo a la cara nuevamente.
—¿Puedo preguntarte algo más?
—Dime.
—¿Te gusta Orquídea?
—¿De dónde has sacado semejante disparate?
—Veo cómo la miras, crees que yo no te veo, pero lo hago.
—No la miro de ninguna manera.
—Ya que yo no extraño a mi verdadera madre, bien podría ser Orquídea mi mamá, ¿no te parece?
—¿Qué clase de cuentos lees, Felicity?
—Los que tengo en esos estantes —le dijo señalándolos—. Y no lo he sacado de ningún cuento por si quieres saberlo. Solo opino lo que veo, y lo que me gustaría, eso sí.
—No tendré nada con tu niñera, sácatelo de la cabeza.
—¿Por qué no? Es muy bonita y tú eres lindo también. Podrían salir juntos. ¿O acaso no quieres porque viene del campo?
—Eso no tiene nada que ver, no inventes cosas que no son ciertas.
—Nunca miento, papá.
—Pues, entonces, no digas esas cosas.
—De acuerdo, pero en serio, prefiero a Orquídea, antes que a la asquerosa de Geraldine.
—¿Por qué le tienes tanta aprehensión a alguien que no te ha hecho nada?
—El simple hecho de haber visto cómo me hacías a un lado para estar con ella, hizo que la odiara.
—Ya eso es pasado, Felicity, no vuelvas a lo mismo.
—Está bien, no lo diré más. Pero es la verdad. No quiero que vuelvas con ella.
—¿Acaso sabes algo?
—Es obvio, en la ciudad ya se sabe que está instalada en el mismo lugar de siempre.
—¿En su chalet a las afueras de la ciudad?
—Sí, ahí mismo. Y no quiero que vayas a visitarla.
—No lo haré. No tengo intenciones de volver con ella tampoco, así qué, quédate tranquila —le dijo, besando su frente.
—Bueno, pues, si no tienes intenciones de volver con ella, entonces, bien podrías comenzar a mirar con otros ojos a Orquídea —le respondió con risa traviesa.
—Ya deja el tema de lado, Felicity. Vayamos a caminar por el jardín, ¿no quieres?
—Sí, quiero —le dijo, bajándose del regazo de su padre.
La niña tomó de la mano a su padre, y ambos salieron del dormitorio, para bajar las escaleras y caminar hacia la parte trasera de la casa, en donde los esperaba un extenso jardín verdoso y lleno de flores.
Ofelia y Orquídea, los miraban desde la ventana de la cocina, y al mirarse, se sonrieron.
Imagen
Avatar de Usuario
SilvinaBSB
 
Mensajes: 89
Registrado: 02 Jul 2012, 07:23
Ubicación: Baires, Argentina

Re: Vientos de Cambio

Notapor morenitacon el 07 Nov 2016, 19:06

CAPITULOS 7 y 8

Vaya vaya... la cachetada dio frutos!.. :D muy bien, lo único malo es el chantaje con lo del sueldo :roll: mmmm... a ver cuanto dura ese chantaje. Por otro lado, que bonito que el padre por fin dedique tiempo a su pequeña, quedarse toda la noche a su lado es muy poquito aun para lo que se merece su hija, vamos a ver como continua esto por los momentos la señorita Orquidea esta consiguiendo su objetivo.
Eso de que le comprara una muñeca es muy tierno, seguro que la pequeña se contentarà un monton y bueno, esperemos que la mujer que ha llegado al pueblo no dañe todo lo que esta consiguiendo Orquidea, ya veremos.. por lo pronto sigo, Silvina esto esta interesante voy con los dos siguientes :geek: ...
Avatar de Usuario
morenitacon
 
Mensajes: 391
Registrado: 08 Ene 2016, 06:45

Re: Vientos de Cambio

Notapor morenitacon el 07 Nov 2016, 19:27

CAPITULOS 9 y 10

:( Uy que dificil para el señor Colleman las palabras de su hija, menos mal que reaccionò a su huida de casa y por fin le hablò de su madre y de lo que siente, vaya hombre duro, esperemos que nada cambie, ahora que han llegado a ese punto de confianza, con la llegada de la ex-novia :? ya veremos, mira que la niña insiste en unirlo con su niñera.
Debo mencionar que muy bonita esa escena de ellos caminando por el jardin y la doble O (Orquidea y Ofelia) :P sonriendose la una a la otra al mirarlos por la ventana.
Vamos a ver que nos depara ese capitulo 11 :geek:
Avatar de Usuario
morenitacon
 
Mensajes: 391
Registrado: 08 Ene 2016, 06:45

Re: Vientos de Cambio

Notapor SilvinaBSB el 09 Nov 2016, 18:06

morenitacon escribió:CAPITULOS 7 y 8

Vaya vaya... la cachetada dio frutos!.. :D muy bien, lo único malo es el chantaje con lo del sueldo :roll: mmmm... a ver cuanto dura ese chantaje. Por otro lado, que bonito que el padre por fin dedique tiempo a su pequeña, quedarse toda la noche a su lado es muy poquito aun para lo que se merece su hija, vamos a ver como continua esto por los momentos la señorita Orquidea esta consiguiendo su objetivo.
Eso de que le comprara una muñeca es muy tierno, seguro que la pequeña se contentarà un monton y bueno, esperemos que la mujer que ha llegado al pueblo no dañe todo lo que esta consiguiendo Orquidea, ya veremos.. por lo pronto sigo, Silvina esto esta interesante voy con los dos siguientes :geek: ...


Aunque esa cachetada dio sus frutos, las cosas entre jefe-niñera no están muy bien que digamos. Pero, lo bueno es que Nate y su hija de a poco se están acercando.
Con respecto a Geraldine, todavía no apareció y Nate creo que ya se está poniendo un poco de mal humor.
Un beso.
Imagen
Avatar de Usuario
SilvinaBSB
 
Mensajes: 89
Registrado: 02 Jul 2012, 07:23
Ubicación: Baires, Argentina

Re: Vientos de Cambio

Notapor SilvinaBSB el 09 Nov 2016, 18:35

morenitacon escribió:CAPITULOS 9 y 10

:( Uy que dificil para el señor Colleman las palabras de su hija, menos mal que reaccionò a su huida de casa y por fin le hablò de su madre y de lo que siente, vaya hombre duro, esperemos que nada cambie, ahora que han llegado a ese punto de confianza, con la llegada de la ex-novia :? ya veremos, mira que la niña insiste en unirlo con su niñera.
Debo mencionar que muy bonita esa escena de ellos caminando por el jardin y la doble O (Orquidea y Ofelia) :P sonriendose la una a la otra al mirarlos por la ventana.
Vamos a ver que nos depara ese capitulo 11 :geek:


Por lo menos ya no tiene intenciones de huír de la casa porque se quedó tranquila, al fin su padre se decidió a responder todas las preguntas que su hija tenía sobre su madre. Ahora Felicity, hará todo lo que esté a su alcance para que su padre y su niñera terminen juntos, ese sí es su objetivo principal. :lol:
Un beso.
Imagen
Avatar de Usuario
SilvinaBSB
 
Mensajes: 89
Registrado: 02 Jul 2012, 07:23
Ubicación: Baires, Argentina

Re: Vientos de Cambio

Notapor SilvinaBSB el 09 Nov 2016, 18:37

Capítulo 11

Mientras que padre e hija caminaban por el jardín, en la casa, acababan de tocar el timbre, dejando a ambas mujeres desconcertadas.
—¿Quién será a ésta hora? El señor no espera a nadie —comentó Ofelia.
—¿Quieres que vaya a ver?
—No, iré yo, apronta las cosas para la merienda.
—De acuerdo, Ofelia.
La mujer llegó a la puerta de la entrada principal, para abrirla y encontrarse con el hijo de la estancia Las Ramas.
—Thomas, ¿qué haces aquí?
—Quería saber si la señorita Orquídea se encuentra.
—Está en su hora de trabajo. Dime lo que le quieres decir, y se lo comunicaré.
—¿No puedes avisarle que estoy aquí? No creo que a tu patrón le importe. Serán solo unos minutos.
Ofelia que a pesar de no tener tanta estima a Thomas, decidió que lo mejor era avisarle a Orquídea que alguien preguntaba por ella.
—Está bien, espera aquí.
—Thomas quiere hablar contigo —le dijo a Orquídea cuando ésta, entró a la cocina.
—¿Thomas? —le preguntó ella confusa.
—Sí, el hijo del dueño de Las Ramas.
—Ahora lo recuerdo, ¿qué quiere?
—Quiere hablar contigo.
—No tengo ganas de hablar con él.
—Es mejor que vayas, porque no se irá de aquí hasta que te vea.
—Bueno, ya he hecho lo que me habías pedido.
—Sí, ya lo veo. Gracias, querida.
Orquídea salió de la cocina, para hablar con aquel hombre. Éste le sonrió apenas la vió en la puerta de entrada.
—Hola, Orquídea, me alegro mucho volver a verte.
—Hola, Thomas. ¿Cómo estás? ¿Qué necesitas?
—Bien, solo quería pasar a saludarte.
—Estoy en horario de trabajo.
—¿Acaso Colleman no te da un descanso?
—No es tu problema. Dime lo que necesitas.
—Nada, bueno, solo quería saber si aceptas ir a beber algo conmigo este fin de semana.
—No lo sé. No estoy aquí por diversión.
—Serán solo dos horas como mucho.
—Tengo que decidirlo.
—Toma mi tarjeta, allí encontrarás mi número —le dijo, y enseguida le extendió la tarjeta personal para que ella la tomara en su mano.
—Gracias.
—Que tengas buena tarde —le contestó él.
—Igualmente.
Desde una distancia prudencial, Nathaniel miró la escena, y su hija lo miraba a él.
—¿Por qué no eres tú quien la invita a salir?
—Solo miré lo que estaba pasando. Fue extraño ver a Thomas aquí.
—Lo odias, eso es seguro —le respondió su hija.
—No puedo negarte que no lo encuentro simpático.
—Lo odias, esa es la verdad.
Ambos volvieron al interior de la casa, y caminaron hacia la cocina, en donde encontraron a las dos mujeres, terminar de vertir el café dentro de la cafetera.
—¿A qué ha venido Thomas?
—Invitó a Orquídea a salir el fin de semana —comentó Ofelia, para ver la reacción de su jefe.
—¿Aceptó su invitación? —le preguntó directamente.
—Le he dicho que debía distraerse un poco —volvió a responder Ofelia, y tanto Orquídea como Nate la miraron, la primera, porque era mentira que le había dicho tal cosa, y el segundo, porque la mujer quería ver la expresión del rostro del hombre para ver si así, reaccionaba.
Felicity, tan astuta para su edad, comprendió lo que Ofelia estaba haciendo, y sonrió por dentro.
—Por el momento no le he dicho nada, me dejó su tarjeta personal —contestó la niñera, y ésta se rió cuando mostró el pequeño papel—. No puedo creer que tenga tarjeta, ni que fuera un empresario.
—Thomas es así. Le gusta parecer importante, sabe que conquista con esa clase de cosas, como por ejemplo: la tarjeta personal.
—Si cree que me interesará salir con él por eso, se equivocó muy feo.
—¿Eso quiere decir que no aceptará salir con él? —volvió a preguntarle Nate.
—¿Por qué me lo pregunta? Dos veces me lo ha preguntado ya.
—Porque primero me tiene que preguntar si la dejo salir, y segundo, es posible que haya tareas que la niña deberá hacer con usted.
—Primero, usted no es mi padre para no dejarme salir, y segundo, si la niña llega a tener tareas de la escuela, eso es algo justificado. No es de su incumbencia si salgo o no con él. Porque si me dice eso, es por algo, ¿o no? —le comentó ella, dejando en un aprieto a Nathaniel.
—No, para nada. Solo se lo he dicho por si Felicity tiene tarea, lo que haga con su vida privada me tiene sin cuidado.
—¿Seguro? —preguntó Ofelia entre dientes.
Ésta vez, fue solamente Orquídea quién la miró con suma atención, porque había escuchado bien lo que había dicho, y supo que era posible que su jefe estaba interesado en ella. Frunció el ceño, y decidió que lo mejor de todo, era cambiar de tema de inmediato.
—Felicity, ¿todavía tienes intenciones de irte? —le preguntó su niñera.
—No, ahora no. Ahora que papá me ha contado todo lo que quería saber, no quiero irme de su lado —le contestó la niña, y su padre la abrazó por los hombros para atraerla contra él.
—Me alegro mucho que estés bien con tu papá, cariño —le dijo ella, y tomó de sus mejillas para darle un beso en una de ellas.
—Ya es hora de la merienda —acotó Ofelia.
Tanto padre como hija, se sentaron en las sillas de la cocina, para comenzar a merendar.
—¿Por qué no comparten con nosotros la merienda? —les preguntó Nate.
—No, señor. Yo en cualquier momento me iré a casa, ya he dejado la cena de ésta noche dentro del refrigerador, lo único que hay que hacer es meterla dentro del horno y listo.
—No te preocupes, Ofelia. Yo lo haré —le respondió Orquídea.
—Hasta mañana —les dijo a los tres.
—Hasta mañana, Ofelia —le contestaron los demás.
Una vez que Ofelia se retiró de la casa, Nate miró a Orquídea.
—Meriende con nosotros. No creo que sea ninguna tímida como para no compartir la mesa con nosotros.
—No, claro que no. Si no lo hice días atrás, fue porque no quería molestar.
—No me haga reír, señorita D'Ore. Usted que me dice las verdades en la cara, ¿ahora no quiere molestarme? Siéntese y meriende.
Orquídea se sentó frente a Felicity y al lado derecho de Nathaniel, pronto los tres estaban charlando como si fueran una familia, pero a Orquídea, aún le hacía ruído lo último que había dicho Ofelia sobre el asunto de la invitación a salir de Thomas, no estaba del todo segura si su jefe estaba o no interesado en ella, o era solo producto de su imaginación.
Imagen
Avatar de Usuario
SilvinaBSB
 
Mensajes: 89
Registrado: 02 Jul 2012, 07:23
Ubicación: Baires, Argentina

Re: Vientos de Cambio

Notapor morenitacon el 10 Nov 2016, 17:57

A ver que es lo que va a hacer el señor Colleman si Orquídea acepta la invitación del Thomas, tal vez sea el incentivo que falta para que se decida a pensar seriamente en la niñera de su hija. Por un momento pensé que la persona que tocò a la puerta era la ex!... :o
Tendrá que hacer algo pronto.. :D son tres contra uno apremiando al Colleman para que indague en sus sentimientos, ya veremos. ;)
Por lo pronto a esperar ese 12 :geek:
Avatar de Usuario
morenitacon
 
Mensajes: 391
Registrado: 08 Ene 2016, 06:45

PrevioSiguiente

Volver a Los foreros publican

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado

cron

eXTReMe Tracker